El sistema circulatorio está formado por los vasos sanguíneos y el corazón. Los tres tipos de vasos sanguíneos del sistema son: arterias, venas y capilares. Las malformaciones arteriovenosas son defectos en los vasos sanguíneos del sistema circulatorio. Se trata de una conexión anormal entre las arterias y las venas que interfiere con la capacidad del cuerpo para circular la sangre. Generalmente, las malformaciones arteriovenosas son congénitas (es decir, se presentan al nacer). Las malformaciones pueden originarse prácticamente en cualquier parte del cuerpo, aunque algunos pacientes las desarrollan en la región de la médula espinal y el cerebro, lo que puede causar dolores de cabeza e incluso convulsiones. Para quienes estén interesados en obtener más información sobre el tratamiento de venas en North Miami Beach, a continuación se presenta una descripción general de las malformaciones arteriovenosas.
Causas
Actualmente, las causas de las malformaciones arteriovenosas son en gran parte desconocidas, aunque existen hipótesis. Algunos médicos, por ejemplo, afirman que se producen en el útero o algún tiempo después del nacimiento, y que desaparecen con la edad. Los niños que nacen con esta afección pueden presentar una coloración azulada en la piel, debido a la falta de flujo sanguíneo oxigenado. A medida que el niño crece y la afección empeora, la piel puede oscurecerse hasta adquirir un color púrpura o rojo intenso.
Los que están en riesgo
Ciertos síndromes genéticos pueden aumentar el riesgo de malformaciones arteriovenosas. Entre ellos se incluyen el síndrome de Osler-Weber-Rendu y la telangiectasia hemorrágica hereditaria. En raras ocasiones, se han reportado casos de malformaciones arteriovenosas en varios familiares; sin embargo, actualmente no hay consenso sobre si la causa es casual o genética.
Síntomas
Los síntomas de una malformación arteriovenosa varían según su ubicación, su tamaño y el tamaño de los vasos sanguíneos afectados. Una persona podría no presentar síntomas notables si la malformación se localiza en el cerebro. En ciertos casos, las malformaciones arteriovenosas cerebrales pueden causar convulsiones o dolores de cabeza. Lamentablemente, esta forma de disfunción arteriovenosa tiende a pasar desapercibida o sin diagnosticar hasta que aparecen síntomas potencialmente mortales. Los síntomas comunes de las malformaciones arteriovenosas cerebrales incluyen:
– Sangrado dentro del cráneo
– Convulsiones
– Dolores de cabeza
- Confusión
– Debilidad, hormigueo en un lado del cuerpo, entumecimiento u otros déficits neurológicos focales
Si la malformación arteriovenosa se localiza en otras partes del cuerpo, como la médula espinal y las extremidades, los pacientes pueden experimentar falta de coordinación, debilidad muscular e incapacidad para mover una extremidad. Si se encuentra en el tórax, el abdomen o en otros órganos, los pacientes pueden experimentar dolor torácico, dolor de espalda, dolor abdominal y ruidos irregulares en los vasos sanguíneos afectados. Cuando la afección se presenta en menores de 2 años, los pacientes pueden experimentar convulsiones, hinchazón causada por un aumento del líquido cefalorraquídeo (hidrocefalia) e insuficiencia cardíaca congestiva, en la que el corazón es incapaz de bombear la sangre que entra.